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Desde 1988, una manera distinta de enseñar Derecho.
Una historia construida con independencia, exigencia y comunidad.
La Facultad Libre de Derecho de Monterrey nació en 1988 como un proyecto especializado en educación jurídica.
Desde sus primeros años, la institución asumió una identidad propia: generaciones pequeñas, profesores cercanos, libertad académica y una formación centrada en el conocimiento profundo del Derecho.
Nuestra historia es la de una comunidad que ha crecido sin abandonar las razones por las que fue creada. Han cambiado los tiempos, no nuestra esencia.
Una escuela creada con una idea clara.
La FLDM surgió de la convicción de que Monterrey necesitaba una institución dedicada exclusivamente a formar abogados.
El proyecto apostó por un modelo distinto al de las grandes universidades: una escuela independiente, especializada y cercana, capaz de cuidar la calidad académica y la experiencia personal de sus estudiantes.
Desde el principio, el tamaño de la institución fue parte de su propuesta educativa.
Crecer sin perder el propósito.
A lo largo de los años, la FLDM fortaleció su plan de estudios, amplió su cuerpo docente, desarrolló relaciones internacionales y construyó nuevos espacios de formación práctica.
Ese crecimiento no modificó su vocación original.
La institución siguió concentrada exclusivamente en Derecho y conservó una comunidad donde estudiantes y profesores pudieran conocerse, dialogar y trabajar de cerca.
Cada generación ha dejado una huella.
La historia de la FLDM no puede explicarse únicamente mediante fechas o edificios.
Está formada por estudiantes que asumieron con seriedad su educación, docentes que compartieron conocimiento y experiencia, personas egresadas que llevaron la identidad de la FLDM a distintos ámbitos profesionales y colaboradores que sostuvieron el proyecto institucional.
Cada generación ha recibido una escuela construida por quienes estuvieron antes y ha contribuido a fortalecerla para quienes vendrán después.
Conservar lo esencial. Evolucionar constantemente.
Desde 1988, la FLDM ha evolucionado para responder a los cambios de la profesión jurídica y de la sociedad. Han cambiado los tiempos, no nuestra esencia.
Hoy la Facultad cuenta con una mayor proyección internacional, una formación clínica más sólida, un cuerpo docente altamente comprometido, una vida estudiantil más activa y un campus diseñado para favorecer el aprendizaje. Cada uno de estos avances fortalece el proyecto educativo sin modificar los principios que le dieron origen.
La FLDM ha crecido sin perder su carácter: una escuela independiente, especializada en Derecho, con grupos pequeños por convicción, cercanía entre profesores y estudiantes y una formación jurídica rigurosa.
“La esencia permanece. La Facultad sigue evolucionando.”
Hoy somos una mejor Facultad.
Más internacional.
Alianzas con prestigiosas escuelas de Derecho, dobles titulaciones, intercambios, profesores visitantes y una comunidad académica conectada con el mundo.
Más práctica.
La educación clínica y los casos reales forman parte de la experiencia de aprendizaje desde la licenciatura.
Más comunidad.
Grupos estudiantiles, competencias, publicaciones, actividades culturales y una vida universitaria cada vez más activa.
Más diversa.
Una comunidad enriquecida por distintas trayectorias, perspectivas y generaciones de estudiantes y profesores.
Más sólida.
Un cuerpo docente comprometido con la enseñanza, la cercanía y la formación integral de sus estudiantes.
Mejor preparada.
Un campus, una biblioteca y espacios académicos que acompañan una formación jurídica de excelencia.
Nuestra historia sigue escribiéndose.
Hoy, la FLDM continúa formando abogados en una comunidad pequeña por diseño y abierta al mundo.
Sus egresados participan en la práctica privada, la judicatura, la empresa, el servicio público, la academia y organizaciones de la sociedad civil, dentro y fuera de México.
La institución sigue mirando hacia adelante con la misma ambición que dio origen al proyecto: ofrecer una educación jurídica de alto nivel y formar profesionales capaces de ejercer el Derecho con excelencia.
Una historia construida paso a paso.
Los momentos clave que han forjado nuestra identidad académica e institucional.
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Las ideas que inspiraron la FLDM comienzan a tomar forma.
El proyecto educativo que décadas más tarde daría origen a la Facultad se nutrió de una visión humanista y moderna de la enseñanza del Derecho, impulsada por el Dr. Arturo Salinas Martínez y otros juristas comprometidos con la formación integral de los futuros abogados. -
Un proyecto para transformar la enseñanza jurídica.
Arturo Salinas Martínez impulsa una reforma académica orientada a elevar el nivel de la educación jurídica, fortalecer la investigación, incorporar el Derecho Comparado y formar juristas con pensamiento crítico, cultura amplia y comprensión de la realidad social. -
Nace la Facultad Libre de Derecho de Monterrey.
La FLDM inicia actividades con 74 estudiantes, 11 profesores asociados fundadores, 14 profesores auxiliares y un equipo administrativo de tres personas. Nace como una institución independiente, especializada en Derecho y decidida a preservar la excelencia académica. -
Comienza una nueva etapa de institucionalización.
La Facultad fortalece sus órganos académicos y de gobierno, desarrolla reglamentos y consolida una estructura institucional orientada a preservar la autonomía académica y la continuidad del proyecto. -
Nuevos programas y nuevos retos.
La FLDM consolida su Licenciatura, impulsa los primeros programas de educación permanente y avanza hacia la creación de un campus propio diseñado para una escuela especializada en Derecho. -
La primera piedra de un sueño.
Comienza formalmente la construcción del campus actual, concebido como un espacio para enriquecer la vida estudiantil, fortalecer la convivencia académica y ofrecer mejores condiciones para el estudio y la investigación jurídica. -
Un nuevo campus para una nueva etapa.
La FLDM inaugura su edificio actual al cumplir quince años. El campus consolida un proyecto construido con visión, generosidad y el compromiso de quienes decidieron asegurar el futuro de la institución. -
La historia continúa.
La FLDM mantiene el mismo propósito que inspiró su fundación: ofrecer una educación jurídica especializada, independiente y de excelencia para formar juristas con conocimiento, criterio y responsabilidad.
Una historia con propósito.
La FLDM no fue creada para ser una institución más.
Nació para ofrecer una manera distinta de estudiar Derecho y ha construido su trayectoria alrededor de esa convicción.
Nuestra historia explica de dónde venimos. Nuestro proyecto académico señala hacia dónde queremos ir.